LE BLÉ DE L'ESPÉRANCE, EL LEGADO PANADERO PARA DESPEDIR ESTE AÑO 2020

Se acerca el fin de un año inolvidable para todos. Sin duda el 2020 lo recordaremos como un año que puso a prueba nuestra fuerza interna, meses que sacudieron nuestros miedos y nos llevaron a resignificar las prioridades de nuestras vidas.  

Tuvimos días de resguardo e introspección para nutrir algunos aspectos como la paciencia, el cuidado, el apoyo mutuo. Ha sido una oportunidad para abonar nuevos terrenos, no dejarnos caer y mantener la confianza.

Por eso queremos hacer honor a una tradición francesa que nos parece muy oportuna en estas fechas: el trigo de la esperanza, una costumbre que está estrechamente relacionada con la harina, nuestra materia prima de panadería, y que nos invita a sembrar buenos deseos para los meses venideros. 

Trigo orgánico cultivado por manos campesinas.

Una tradición francesa para sembrar prosperidad

El blé de l´espérance se celebra cada 4 de diciembre en el sur de Francia. Hace honor al día de Santa Bárbara en las costumbres católicas, pero es una tradición antigua heredada desde los inicios de la agricultura que se hace para cerrar el año.

En los hogares de Francia es una fecha muy esperada por los niños. Jerome di Salvio, uno de nuestros socios, fue quien nos contó en detalle sobre esta tradición que celebraba en su infancia cuando vivía en Marsella. Lo recuerda como un ritual familiar para honrar los ciclos naturales. 

La tradición consiste en guardar semillas de trigo de la cosecha del año y sembrarlas el 4 de diciembre en la casa dentro de un plato.

Si el pasto de trigo crece unos veinte cm bien verde, y llega así al final del mes, es signo de buena suerte, de abundancia, de trabajo y prosperidad para la familia. 

Por eso se le llama el trigo de la esperanza, como una manera de abonar buenos deseos para el invierno, con la esperanza de que el próximo verano y la próxima primavera lleguen cargados de abundancia y nuevos frutos para cosechar.

 Pasto de trigo germinado. Créditos foto: Trixi Allina  

Germinar semillas de trigo tiene además beneficios para la salud. Varios estudios aseguran que consumir el pasto de trigo purifica y limpia la sangre, ayuda a combatir la anemia , junto a otros beneficios circulatorios.

 

 

Sembrar trigo: un saber ancestral olvidado en Colombia

Hace sesenta años, Colombia producía la totalidad del trigo que se consumía en el territorio.

Después de varios acuerdos y leyes con países como Estados Unidos, se empezó a importar trigo, lo que cambió la dinámica de los campos colombianos pues ya no era viable para los campesinos producir trigo y harina por los bajos precios de la competencia extranjera.

Las tierras abundantes de semillas comenzaron a ser reemplazadas por monocultivos más rentables, o por potreros enormes deforestados y llenos de vacas para pastar.

Así, fue desapareciendo la cultura del trigo en Colombia, dejando en el abandono antiguos molinos de piedra hidráulicos que había a lo largo de las quebradas y sepultando en el olvido un saber ancestral de los campesinos de la región.


Tradiciones agrícolas en Colombia.

Créditos foto: Philippe Giraud

Aunque cultivar trigo es más una costumbre heredada de los europeos, era una tradición que ya se había instaurado en la vida cotidiana del campo colombiano.

 

 

 

 

Harina local: el camino hacia una verdadera panadería artesanal

El trigo es uno de los alimentos básicos en nuestra dieta y, por supuesto, un ingrediente primordial en todos los productos de panadería y pastelería. 

En países como Francia, estar vinculados en todo el proceso de elaboración del pan es una verdadera filosofía de trabajo de varias panaderías. 

Muchas se preocupan por el origen de las semillas, las prácticas de cultivo, la molienda, la panificación y los horneos, para así garantizar la creación de panes artesanales con altos valores nutricionales y con estándares de producción vinculados a procesos sociales, que apoyan el consumo y la producción local.

Por eso en Mistral nos interesa vincularnos con aquellas iniciativas colombianas que trabajan por rescatar los procesos artesanales alrededor del trigo.

Desde hace tres años, estamos en contacto con Agrosolidaria, una asociación que apoya la producción de harina artesanal, con molinos de piedra hidráulicos en Socotá, Boyacá. 

    

Con esta iniciativa, la asociación impulsa nuevas oportunidades laborales para los campesinos de la región y ofrece una harina artesanal de trigo orgánico, ideal para restaurantes y panaderías que se preocupen por el origen, la ética y la calidad de la materia prima con la que hacen sus productos.

Esta es la harina que usamos para hacer el pan de origen, un pan de masa madre, rústico y de cuerpo compacto. 

Uno de nuestros objetivos a mediano plazo es poder hacer todos nuestros panes con harinas locales como ésta de Socotá, garantizando no solamente un proceso de elaboración justo y artesanal, sino también el uso de semillas sanas libres de pesticidas.

Semillas de vida: una herencia de generación en generación

El interés por encontrar semillas ¨limpias¨ libres de conservantes y glifosato, nos llevó a conocer a Trixi Allina, artista y antropóloga que vive cerca de Ráquira y quien tiene un interés y motivación por los saberes de la vida cotidiana rural.

 

Desde hace más de siete años creó una huerta pensada como un taller de arte para propiciar experiencias alrededor de la siembra y la recolección de semillas.

Ahí, tiene una mesa de madera donde se encuentra con hombres y mujeres de la región para intercambiar saberes y conocimientos alrededor de la cocina, de cómo se siembra algo, cómo se cuida, cómo se hacen los abonos para mezclas, entre otros temas.

La mesa y la huerta son pensadas como superficies de intercambio y aprendizaje, en donde se tejen relaciones colectivas de confianza y donde se rescatan tradiciones culturales.

Al final de cada encuentro o actividad, ella reparte las semillas que la huerta ha producido. Esa es la retribución, pues son elementos naturales cargados de vida:

¨Las semillas son capital de circulación como el dinero. Son un capital cultural también, ahí están inscritas prácticas, saberes, gestualidades, formas de cultivar, cuidar, recoger, todo está inscrito en la semilla¨.

      

Créditos foto: Trixi Allina

En este proceso de intercambio, se cuida a las semillas de químicos extraños e industriales que puedan afectar la salud de los suelos, de las propias semillas y de los cuerpos que las consumen. 

En ese sentido,  las semillas  de esta huerta  son semillas limpias que se recogen en un ambiente social con igualdad de condiciones, se protegen, se cuidan y, sobre todo, se ponen en circulación:

¨La forma de guardarlas es que estén sembradas, estén produciendo, que haya muchas huertas que estén cosechando alimentos con esas semillas. Es un proceso activo, dinámico, en tiempo presente. Esa es concepción del banco de semillas ¨

 

 

 

Al llegar al altiplano cundiboyacense, Trixi empezó a buscar semillas de trigo para sembrar, y se dio cuenta de que, en efecto, era una de las prácticas agrícolas más comunes en esa región.

Cuando las encontró, convocó a los mayores de la comunidad para rescatar el proceso de sembrarlas:

¨Fue maravilloso porque la gente recordó lo que hacía cuando eran niños. Personas de ochenta años, se emocionaron cuando vieron el trigo crecer y recordaron cómo lo hacían en su infancia. Todo se hizo desde el recuerdo, el proyecto se llamó ¨Como un grano de trigo activa la memoria de una comunidad¨.

Créditos foto: Trixi Allina

     

Proyectos como éstos, ayudan a proteger el legado agrícola, honrar las tradiciones  panaderas y campesinas.

Además, hacen un llamado de consciencia para garantizar procesos de producción en la industria panadera que cuiden la salud de los consumidores, sean éticas con el medio ambiente y con la vida de quienes trabajan el campo.

Créditos foto: Trixi Allina

Trigo: un detalle simbólico para regalar este fin de año

Para cerrar este 2020 de cambios, queremos hacer honor a esta tradición panadera francesa y rodearnos con el trigo de la esperanza.

En nuestras sedes de Mistral, vamos a tener una decoración navideña con las espigas, en agradecimiento a quienes han trabajado la tierra durante tantos años y han cultivado semillas para hacer harina que se convierte en panes.

  

Créditos foto: Trixi Allina

Con el apoyo de Trixi, creamos un kit del blé de l´espérance, que incluye 10 gramos de semillas de trigo de su huerta para sembrar en casa.

  

Los fondos recaudados por la venta de este kit serán entregados a Agrosolidaria a través de Envol vert, una ONG que busca recuperar la vida agrícola con iniciativas que conserven el patrimonio natural del campo. 

Queremos llevar a los hogares de Bogotá estas semillas símbolos de vida y de memoria, tejer lazos solidarios en nuestras familias, cultivar fuerza interna y esperanza colectiva.

Este diciembre te invitamos a sembrar en casa las semillas del blé de l'espérance, para agradecer por los aprendizajes de este año que se va, e intencionar tus proyectos del 2021.

Esperamos que cuando llegue el fin de año tus semillas hayan germinado y la hierba de trigo esté bien verde, para que los próximos meses nos traigan a todos muy buenos frutos.

 




 

 

Comentarios

marion lafosse

Felicitaciones a Trixi por esta importante iniciativa para bien de las campesinas y campesinos de la región, y también para la gente citadina como yo. Me gustaría poder visitar algun dia la huerta de Trixi, por favor podrían decirme cómo llegar?
Un abrazo, y felices fiestas decembrinas, pero sobretodo un próspero y bendecido año 2021

marion lafosse

Gran ejemplo de pedanía del símbolo y del ejemplo ! Gracias Trixie

marion lafosse

¡Qué linda nota! Estas son iniciativas muy importantes para resaltar. El salvar los cultivos nacionales está en nuestras manos. He conocido de cerca la huerta de Trixi, un espacio muy bonito para el intercambio de saberes y el rescate de nuestra cultura. Es muy valioso el trabajo que Trixi y Mistral están realizando. ¡Gracias!

marion lafosse

Trixi gracias por compartir su trabajo. Este artículo en mí, hace parte de un proceso de tejido social. Me anima a la nueva carrera del dia, a avanzar reconociendo la dignidad de cada ciudadano y ciudadana colombiana, campesina, artista, en la búsqueda de respuestas y preguntas nuevas, para apoyar la tarea de construir cultura de derechos en el país. Sus fotos además tienen el poder de acercar sensibilidades que usted recoge e integra en su trabajo de hoy hacia la esperanza de mejores días para todos. Muy linda la invitación a sembrar la semilla de la esperanza. Gracias. Felicitaciones.

marion lafosse

Conocí la huerta de Trixy hace ya dos años y quedamos conectados con sus logros y el de sus vecinos y lo orgánico y artesanal de sus cultivos. Felicitaciones!

marion lafosse

Muy orgullosa del trabajo de mi tía Trixi!!!

marion lafosse

Es súper importante tener conocimiento con esta lectura por qué es importante nuestros cultivos y así tener unos buenos alimentos y panes elaborados me encanta saber todo lo que da el campo y que muchos no lo sabemos aprovechar super enamorada de estas imágenes

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